miércoles, 26 de agosto de 2009

Un pequeño resumen.

Estoy bastante cansada de que la gente me diga que estoy más calmada y que me pregunte las mismas cosas que no son mas que una sarta de mentiras demasiado grande y demasiado dolorosa para tener que repetirla una y otra y otra vez. Asi que de una vez por todas lo escribo. El que quiera leerlo que lo lea, el que quiera creerlo que lo crea. Ya han pasado casi cuatro años desde que me dejaron de la peor manera posible y dos meses desde la última vez que le permití tratarme mal.

Cuando tenía catorce años empecé a salir con Jorge. Lo conocí en el instituto y estuvimos juntos durante trece años. Hasta el 13 de noviembre del 2005. En ese tiempo ha habido de todo. La mayoría malo.

Para empezar mi vida fue de su casa a la mía y de la mía a la suya. Solamente los domingos, aunque no todos. Solo cuando había partida. Tenía que llegar mas o menos una media hora antes que los demás e irme con el resto. Eso es cuanto nos veíamos a solas. De cuando en cuando quedábamos algún sábado en vez del domingo para estar con los demás y la operación era la misma.

Me acuerdo de una vez que habíamos quedado para hacer una partida y la gente no vino. Subimos a la parte de arriba de su casa a escondidas de su madre y sus abuelos y estuvo jugando al ordenador toda la tarde mientras yo le miraba. A eso de las ocho de la tarde salía a escondidas de la casa y me iba al autobús dirección a mi casa.

A mi esas cosas me parecían lo más normal del mundo. Aunque no me explico por qué. Si había cena con los amigos yo no podía ir, según él porque no iban chicas, asi que me tenía que quedar en casa esperando a que llamara, sin salir con mis amigos por si acaso él me necesitaba. En mi cumpleaños me tenía que quedar en casa esperando que me llamara. En su cumpleaños lo mismo. En Navidades ni lo veía. Creo recordar que el record está en seis semanas y una llamada de teléfono. Y yo, imbecil del todo, seguía con él porque para mí era normal.

En el año 2000 desgraciadamente se murió su madre. Yo ya la conocía. No pude ir al entierro porque no era de la familia. Desde el año 1992 saliendo con Jorge y ocho años después no era de la familia. Solo pude ir al funeral y sentarme detrás sin llamar la atención. Eso si, el día que murió me llamó para decírmelo. Y para que se lo dijese al resto de amigos. Asi que llamé a uno por uno para darles la noticia.

El día del funeral se suponía que le tenía que apoyar y ayudarle en todo lo que podía. En vez de eso prefirió irse por ahí con los amigos. Pero después de decirme que ahora que su madre se había muerto nos tendríamos que casar. Eso fue a la salida del funeral, y yo acepté. Jamás lo hicimos, cosa de la que hoy me alegro.

Si que es cierto que después de que muriera Lucia nos vimos algo más. Durante las dos primeras semanas, después de salir de clase iba a su casa. Bueno, al parque de abajo, que yo en su casa podía estar lo justo.

Un par de meses después su abuelo se mudó al centro de la ciudad quedándose él solo en casa. Entonces sí que subí. A ayudarle a limpiar. Aunque eso de ayudar es mucho decir teniendo en cuenta que no sabía ni coger la escoba.

En noviembre del 2000 compró una casa en otro barrio. Estuvimos viendo casas alrededor de un mes. Quería mi opinión porque se suponía que yo iba a vivir con él, pero lo único que recibía después de cada visita era una reprimenda porque no sabía comportarme. Todo por opinar si me gustaba o no la casa.

Cuando compró en la que vive ahora yo no me enteré. Me dijo que íbamos a ver una casa. Al entrar ya no me gustó. La luz estaba a 125 en toda la casa salvo un cuarto pequeño, la cocina y un baño pequeño. La cocina era un desastre, se veían los cables de la instalación, lo que conllevaba un peligro considerable. Del resto de las habitaciones mejor no hablar, la puerta era débil…. Cuando se lo comenté me miró y me dijo que ya la había comprado y que me aguantara.

La casa se distribuyó de la siguiente manera: el salón era su oficina, una habitación para un montón de muebles y cuadros para su familia, otra habitación para que él pudiera pintar miniaturas, una tercera como lugar de reuniones y sala de partidas y la última era su habitación. La cocina, el balcón y los dos cuartos de baño completaban la casa.

Yo no tenía llaves de esa casa. Tarde dos años en tenerlas. Me las quitó a los quince días diciéndome que habían entrado a robar (aunque lo único que supuestamente faltaba era un par de papeles que seguramente había extraviado él). Me las volvió a dar cuando se fue a los USA una de las veces para que le limpiara la casa y le lavara la ropa. Me las quitó de nuevo en el 2005 para que no le cogiera acostándose con otra. Pero ya llegaré a eso.

A esa casa no podía ir sin avisar. Entre semana estaba terminantemente prohibido. No podía coger el teléfono ni hacer llamadas ni mucho menos recibir visitas. Y yo estúpida de mí, feliz de la vida.

Seguí el mismo procedimiento con alguna variación. Seguía sin poder tener amigos ni salir por si él me llamaba, no podía ir a las cenas ni salir por ahí con él. Y cuando no le quedaba más remedio andaba como mínimo dos metros por delante de mí. Jamás, repito jamás hemos paseado por la parte vieja, ni fuimos a Semana Grande, ni a ver los fuegos artificiales. Esos los tenía que ver desde el balcón de la Avenida de Madrid.

El único momento que recuerdo que estuvimos con más gente fue en un concierto de Iron Maiden. Romántico a más no poder.

No se cómo pero poco a poco me di cuenta que las cosas no eran asi, que la relación que teníamos no era demasiado normal. Asi que empecé a quejarme. ¿Cuándo? En el único momento que le veía. Desgraciadamente delante de gente, amigos suyos porque yo no se si llamarlos míos también. No es que no me arrepienta pero ¿Qué otra opción tenia?

Es más que evidente que no le gustó. Sus grandes frases fueron varias: Que podía tratarme como quería y hablarme como le diese la gana. Eso junto con dar puñetazos a las paredes y romper alguna que otra puerta a golpes me hicieron “calmarme”.

En el 2001 se fue a Estados Unidos por primera vez con unos amigos. Se supone que yo también iba a haber ido pero me dijo que sólo iban chicos. Mucho mas tarde me enteré que iba a ir otra chica pero que no lo hizo para que no fuese yo. A saber qué es verdad y qué mentira.

En el 2002 después de una bronca por no querer quedar durante un mes y llamarnos solamente una vez a la semana me dio un anillo de compromiso y me dijo que nos casaríamos pronto y que todo iría bien. De hecho se lo dijimos a varias personas. Una de ellas preguntó si estaba embarazada. Ese alguien responde al nombre de Mikel López alias Pachuca.

Huelga decir que las cosas no mejoraron ni en el 2003 ni en el 2004 ni mucho menos en el 2005. En ese último año las cosas terminaron y no de la mejor manera.

En esos tres últimos años las cosas siguieron exactamente igual. Sin quedar, sin vernos, apenas sin llamadas…

Salvo el 2004. Hoy día me arrepiento pero no hay vuelta atrás. Ese verano la intención de Jorge era pasar seis semanas En Estados Unidos. Todo por ir a una convención que duraba tres días. Yo ya no podía más y me planté. Le dije que no fuera. Se lo pedí, supliqué y rogué hasta decir basta. Y le di a elegir. Si se iba las seis semanas se acabaría. Si quería irse una semana aceptaba, pero si no o me iba con el, o se quedaba o todo se terminaba. En el fondo yo no quería ir, quería que se quedara conmigo pero no. Eligió llevarme. La primera y última vez que salimos de la ciudad juntos.

Si, de la ciudad porque jamás habíamos salido: ni vacaciones, ni fiestas, nada. Si apenas salíamos a la calle como para salir de la ciudad.

Yo con todo lo que me estaba haciendo Jorge desarrollé alergias del estado de nervios que tenia. Alergia al polvo, todo tipo de suciedad, productos de limpieza…

En EEUU estuvimos en casa de un amigo suyo, Federico Gómez, que se graduaba ese año. Viva con dos personas más, Ruth y Diego. Con mis alergias tuve que limpiar un poco aquella casa, cosa que no sentó demasiado bien. Pero era eso u hospital.

El primer momento en que me arrepentí de haberme subido al avión fue cuando le vi metido en calzoncillos en la cama de Ruth y ella al lado medio desnuda. Me enfadé. Se levantó y aun en calzoncillos me echó la bronca por haber entrado diciéndome que era normal el meterse en la cama de Ruth asi.

Como no di mi brazo a torcer y no le pedí perdón por haberlo cogido en la cama de Ruth medio desnudo el resto de los días que estuvimos fuera me ignoró totalmente hasta el punto de preferir jugar con un perro a estar conmigo.

La vuelta no fue tampoco agradable. Teníamos billetes de avión para el mismo vuelo pero cuando fuimos a embarcar a él le hicieron esperar y que entrase por otra puerta. En vez de eso me dijo que cogiera el avión y que él sacaría otro billete para el siguiente (según el en dos horas). Al preguntarle a la chica del mostrador me dijo que el siguiente vuelo era en tres días. O sea que pretendía que me metiera en un avión destino Madrid cuando él tenia todos los papeles para regresar a San Sebastián. ¿Qué quería, que me quedara en el aeropuerto de Madrid esperando tres días o que algún miembro de mi familia viniera a buscarme? Porque salvo mi pasaporte todo lo tenía él. Y eso no se por qué no lo guardó.

Ni que decir tiene que no subí al avión, cosa que le fastidió mucho. Perdimos el vuelo y nos tuvimos que quedar tres días más con Fede. Ni me habló en esos días ni en toda la vuelta.

El año 2005 fue el peor. Pensaba que ya me había echo de todo pero me equivocaba. El año anterior empecé a escribir en una revista de música de tirada nacional. A mitad del año se celebró un festival en Gernika, el Metalway para el que yo tenía pase de prensa de fotografía.

Me concedieron una entrevista con Manowar, un grupo que me encanta. Conseguí otro pase para él pero no quiso venir. Me dijo que tenía que cuidar a su abuelo. Mentira. Estuvo jugando a Airsoft. A la misma hora y el mismo día que tenía que estar conmigo prefirió estar con el resto del mundo. Uno de los días más importantes de mi vida y no quiso estar.

Me enteré de la manera más tonta. En internet. Mandaron un correo masivo con las fotos de ese día un mes mas tarde. Cuando le dije lo de las fotos me dijo que fue una sorpresa de un amigo suyo llamado Miguel Ángel, mas conocido como Capi.

Si eso fuera verdad ¿de donde sacó la ropa de camuflaje, toda la protección y las replicas? No me lo creo.

En Agosto de ese mismo año las cosas empeoraron. Empecé a salir a la calle con Bea, una amiga que conocí cuando trabajé en Cruz Roja. Me extrañó mucho porque se alegró un poco. Por primera vez en mi vida no tenía que estar disponible las veinticuatro horas del día.

Pero las cosas tenían su truco.

El trece de noviembre de 2005 me dejó. Me acuerdo perfectamente. Estábamos en su casa. Después de pasar un buen fin de semana, el domingo, en un momento dado, a eso de las once y media de la noche, fui al baño. Cuando volví Jorge estaba sentado en la cama. Le pregunté qué le pasaba y me dijo que no quería volver a verme. Asi de directo.

Me puse a llorar y le pedí un motivo. No me dio ninguno, solo que estaba muy agobiado y que necesitaba tiempo. Yo me fui a casa de mis padres. Recuerdo que esa noche no dormí nada. Pero al día siguiente me fui a trabajar. Con una cara terrible y completamente deprimida me fui a la tienda. Tenia que aferrarme a algo y fue el trabajo.

El día catorce de noviembre me llamó a ver que tal estaba y que tal lo llevaba. Y el día quince, dieciséis, diecisiete… Cómo iba a estar. Fatal. Destrozada y dispuesta a cualquier cosa para volver con el.

Seguía habiendo truco.

A final de año me enteré que se veía con una chica llamada Ane Martín. En un principio me desplomé, me encerré más en mi misma pero fue un error tremendo.

Porque todo era mentira.

La verdad es la siguiente. Jorge y Ane se conocieron en Junio-Julio del 2005. Mientras yo me quedaba en casa esperando que me llamara Jorge, empezaron a acostarse. Es en este momento en que me quitó las llaves que comenté más arriba. Me las pidió con la excusa de un amago de robo pero lo cierto es que me las quitó para poder acostarse tranquilamente con Ane sin posibilidad alguna a que yo le cogiera. Y yo me pregunto ¿Qué posibilidad? Si no podía bajar a esa casa sin avisar primero. No tenia ninguna necesidad de hacerlo.

Prosigo. En Semana Grande estuvieron juntos, ya que hay fotos de ellos dos juntos en la Plaza de la Constitución emborrachándose.

En este punto tengo que hacer un inciso: El tema del alcohol. La gente está muy equivocada con ese tema. No es que no me guste o que yo le tenia prohibido a Jorge beber alcohol. Para empezar yo no podía prohibirle absolutamente nada. Simplemente él no debería beber porque tiene demasiados problemas médicos. Solamente es eso.

Recuperando la historia: En el mes de octubre, un sábado a la tarde estaba por ahí con Bea cuando me sonó el móvil. Era Jorge. Se le había roto la cama y me pedía que mirara un somier. Le pregunté cómo se le había roto y me dijo que sin mas, que estaba sentado y se rompió. Mentira. La verdad (como posteriormente me reconoció, aunque esa es otra historia que mas abajo contaré) es que estaba acostándose con Ane cuando se rompió.

Para el que no conozca a Ane diré que era en ese año una chica de 18 años estudiante de Psicología en la Universidad de San Sebastián. A día de hoy no se lo que hace y no es que me importe. No se si culparla de algo. Mi experiencia me ha demostrado que Jorge es un mentiroso demasiado grande asi que no quiero ni pensar en lo que habrá dicho. Pero lo cierto es que para que dos personas se acuesten hace falta que las dos estén de acuerdo.

En fin, sigo.

En diciembre del 2005, gracias a Ángel Lorenzo más conocido como
El Guardián, empecé a salir. Me dio un consejo que seguí al pie de la letra. Me dijo que nadie merecía tanto. Y una persona así merecía mucho menos. Asi que pasara de todo, que dejara de cogerle el móvil y que siguiera adelante. La frase concreta fue: Que le den por culo a ese cabrón.

Al fin de semana siguiente me armé de valor y fui con Ángel a un concierto en Pasaia. Me lo pasé bien pero anímicamente no estaba recuperada ni mucho menos. Asi que me fui a casa pronto.

En Enero del 2006 es cuando empecé a enterarme de todas las mentiras de Jorge. Un buen día me levanté y me dije a mi misma que tenia que seguir adelante. Salí a la calle, conocí a gente y empecé a conocer mi propia ciudad.

A Jorge no le sentó demasiado bien que saliera. Me llamó un día invitándome a comer y yo como una idiota acepté. Quedamos en su casa y tuve que cocinar yo. Me dijo que lo suyo con Ane era pasajero y que cuando se cansara de ella volvería conmigo. Me dijo que le esperara y como una idiota acepté. Acabamos acostándonos, cosa de lo que hoy me arrepiento, pero en ese momento me pareció lo mejor del mundo. De echo hicimos la promesa que si seguíamos separados y ninguno de los dos tenia hijos a los treinta y cinco años tendríamos uno juntos. Ahora mismo me rio de todo eso. Y de lo que me enteré al año siguiente. Pero eso vendrá luego.

En Febrero empecé a salir regularmente a la calle los fines de semana. En un principio intentaba evitar pasar por zonas por las que podrían estar pero poco a poco me fui quitando ese miedo. Asi, en Marzo del 2006 me armé de valor y fui con unos amigos al Minuto y ½, un bar heavy por el que solían estar. Eso si, me quedé en la calle porque me daba pánico entrar dentro.

El fin de semana siguiente volví a quedarme fuera más tranquila porque no lo habíamos visto. Pero esa noche vino directamente a donde mi. Jorge no fuma y no yo fumo pero vino a pedirme tabaco. La explicación era que Ane quería hacerse un porro y no tenia tabaco asi que vino donde mi a pedirme a ver si yo o alguno de mis amigos tenia tabaco.

Digo yo ¿no le podía pedir a ninguna de las casi cien personas que había en ese momento en la calle a su alrededor? ¿Por qué tuvo que venir donde mi? Para hacerme más daño, es la única explicación que tengo. Ni que decir tiene que le pegué un grito y le dije que me dejara en paz. Se fue riéndose y consiguió que yo no fuese capaz de volver a ese bar durante varios meses.

Me quedaba en el Txiki hasta que cerraban y de ahí me iba a una discoteca de Renteria. Cuando le dijeron que seguía saliendo por ahí me llamó y quedamos en su casa. Me dijo que quería hacer una tregua y llevarnos bien. No se por qué pero acudí.

Allí me regaló frases tremendas como que no me tenia que refugiar en el alcohol para olvidarle (gracioso porque todo aquel que me conoce lo suficiente sabe que solo bebo en ocasiones especiales), o que yo no tenia que seguir saliendo a la calle porque asi no tendríamos que vernos o que mi única posibilidad de estar con un hombre seria con un retrasado mental. Grandes perlas para el día de mañana.

Creo que sobra decir que el cabreo mío fue considerable.

En Agosto de ese mismo año empecé a salir con Patxi. Hoy día estoy muy orgullosa de compartir casa y vida con él. Es un hombre maravilloso y un ser humano ejemplar.

No le sentó demasiado bien que empezara a salir con Patxi. El motivo es muy simple y egoísta. Las cosas con Ane no le iban bien.

Ane le estaba empezando a engañar con Edorta Corcolés, profesor suplente de la misma universidad en la que Ane estudiaba y amigo de Jorge.

El último fin de semana de Julio del 2006, concretamente el día 30 (que no se me olvida porque es el cumpleaños de una de mis hoy cuñadas) Patxi y yo nos fuimos al Metalway de Gernika en nuestra segunda cita. La idea era volvernos pronto para Donosti, pero se torcieron los planes cuando empezó a llover y perdimos el ultimo autobús. Asi que nos quedamos en Gernika (esta historia es bastante mas larga pero la acorto porque no es el tema que me ocupa ahora mismo).

Después del ultimo concierto (Axel Rudy Pell) a eso de las cinco y media – seis de la mañana me sonó el móvil. ¿Quién era? Jorge. Al cogerle notó en seguida que estaba en la calle y echo una fiera me dijo que donde estaba y con quien. ¿Qué derecho tenia de preguntarme eso? Al decirle donde estaba le enfadó aun mas. No recuerdo la conversación solo que le colgué y apagué el móvil.

En Octubre me hizo una oferta que no pude rechazar. En el 2004 se creó una editorial que se supone yo iba a dirigir. Todos mis estudios se enfocaron en eso: contabilidad, economía, recursos humanos y derecho mercantil. Todo por fases. Hoy en día tengo mis diplomas con lo que no me arrepiento de todo lo que estudié. De echo tengo hasta un certificado de profesionalidad bastante difícil de conseguir.

La oferta fue dejar la tienda en la que yo trabajaba y dedicarme en exclusiva a la editorial. Había que escribir un libro y no podía hacerlo con una jornada de 14 horas y la contabilidad de su empresa. Acepté no por lo que la gente piensa. No fue por estar con él sino porque el tiempo que estuve allí me dio una experiencia laboral muy difícil de conseguir a mi edad.

Como la única oficina conocida era su casa y no me daba la gana estar allí salvo para lo estrictamente necesario iba todos los días a la biblioteca con el portátil.

Con el tiempo se cogió una oficina en el centro de San Sebastián. El que se supone que iba a ser mi despacho no lo fue. Me dejó el rincón mas oscuro, frío y pequeño que había.

En noviembre del 2006 yo seguía con Patxi. Las cosas avanzaban entre nosotros cuando recibí otra (y ya no se cuantas van) llamada de Jorge. Quería hablar. Quedamos un día y me dijo que quería volver conmigo. Que se había dado cuenta del error y que quería volver y casarnos.

Pero aqui también había truco.

Mientras intentaba volver conmigo también estaba intentando volver con Ane. Es así de listo.

Ni me lo pensé y le dije que ni hablar. Por primera vez en mi vida salía a cenar con mi pareja, paseaba agarrada y de la mano y no dos metros por detrás. Por primera vez me sentí realmente querida y lo mas importante, me lo demostraban.

Aun asi seguimos trabajando juntos. Se que a Ane le dijo que yo le presioné y que aceptó porque había fallos en las cuentas presentadas a Hacienda y que si había una auditoria él iría a la cárcel y que así yo iría con él. Lo cierto es que esa empresa estaba al día en todo porque yo me ocupaba de ello. Las cuentas estaban cuadradas al céntimo.

De echo en todas las facturas del Registro Mercantil figura si han tenido que corregir algún asiento. Jamás me corrigieron nada. La única multa que se recibió mientras yo estuve al cargo de las cuentas de la empresa fue culpa de Jorge. Le dije que por favor bajar al banco a presentar un modelo y no lo hizo. Posteriormente aparecieron sus papeles junto con mi nota de instrucciones en algún rincón de su despacho.

Y en el supuesto caso de que las cuentas estuviesen mal y tuviese una auditoria lo único que le pasaría seria una multa. Nada de cárcel. En ese aspecto engañó completamente a Ane. Lo que no se es si lo hizo con alguien más.

La historia de Ane, Edorta y Jorge es de lo más rocambolesca. Todo el mundo sabia que entre Ane y Edorta había algo. Y digo todo el mundo porque lo sabia hasta yo. Una noche Ane le dijo que le habían intentado violar y que se había refugiado en casa de Edorta. Lo que me dijo Jorge fue que un hombre había seguido a Ane mientras daba un paseo a las doce de la noche y que al darse cuenta la casa mas cercana era la de Edorta, asi que le tocó el timbre, le abrió, subió y pasó allí la noche.

Yo le dije a ver si no le sonaba raro. Cuando alguien te quiere violar y estas en un portal esperando es un momento ideal para que te ataquen. Pero este hombre no. Persiguió a Ane y se quedó esperando mientras Ane tocaba el timbre, Edorta se levantaba de la cama, cogió el telefonillo de la calle, preguntó quien es le abrió y subió. Pero no le pareció raro. Y se lo advertí. Ane te está haciendo lo mismo que tu me hiciste a mi pero sin ser tan cabrón.

En el fondo me alegro, probó su propia medicina y no le gustó.

Lo que ya no me gustó tanto es que después de eso intentara volver conmigo y a la vez con Ane. Se supone que yo no tenia que enterarme que era así pero lo hice. Donosti es muy pequeño.

Durante el tiempo que estuve trabajando allí me metió en varios líos. Uno de los que escribían era Jokin Martinez, conocido y considerado amigo de toda la vida. A Jorge no le gustaban para nada sus escritos pero era yo la encargada de decírselo. Pero para seguir las pautas de Jorge tenia que quedar como si fuese también mi opinión.

Una de las reuniones que tuvimos fue en Madrid. Jorge no fue. La versión oficial era que no podía ir. La extraoficial es que no vino porque me negué a compartir habitación y cama con él.

La vez que se fue a Estados Unidos con la editorial a una convención en Indianápolis no fue diferente. Pretendía que Jokin y David (otro chico que escribía) compartieran habitación y que él y yo estuviéramos en otra. Pero el tiro le salió por la culata. Jokin no fue y yo tampoco. Me llegó a decir que a la vuelta mandaría a Jokin y a David de regreso en un avión y que él y yo nos iríamos dos semanas a Nueva York. Le dije que ni hablar. Y se enfadó mucho. Finalmente se fue con David.

Mientras estuve en la Editorial me enteré de demasiadas cosas. Como he dicho mas arriba hacia tiempo que dijimos que si ninguno tenia un hijo a los treinta y cinco tendríamos uno juntos. Un mes después me dijo que era estéril. Lo que yo no sabia es que era todo mentira. El día que me lo dijo Ane y él se estuvieron riendo de mi hasta que se hartaron. Porque aun y todo él me preocupaba. Y esa es una de las cosas más light.

En el 2008 ya no podía más. Llevaba tres años intentando que me reconociera todas sus mentiras y no lo hacía. Me juraba una y otra vez por su madre muerta que todo lo que él me decía era verdad. Y yo, que sabía que no lo era intentaba una y otra vez que lo admitiera.

Una tarde a mitad del año senté a hablar con él y le dije un montón de verdades. Y él, que veía que ya no tenía por dónde salir ni dónde agarrarse, me reconoció todo. Absolutamente todo. Y lo acompaño con un ¿y que pasa? Como si no hubiese echo nada.

Asi, putada arriba, putada abajo en febrero del 2009 me fui de la editorial. Cosa que tampoco le gustó pero por motivos diferentes.

Cuando me dijo que me buscase otro trabajo tardé ocho días en encontrarlo. Cuando le presnté el finiquito de varios años de trabajo se cabreó bastante. Me dijo que me cogiera la baja voluntaria y así él se lo ahorraba. Y como le dije que no se enfadó aún más. El motivo es muy simple. Si a mi me pasaba algo me quedaba sin paro y sin nada, asi que antes de mirar por él (por primera vez) me preocupé por mi. Como me dijo que no era cierto y yo sabía que tenía razón le saqué la legislación. Finalmente me lo dio pero no sin antes le explicara calculadora en mano de dónde salía cada cantidad.

Le mandé un listado por correo electrónico de fechas en las que hay que presentar impuestos, papeles… la cual no sigue. Pero ya me he plantado. Los libros contables se los di en Febrero para que los presentara antes del 30 de Abril y supuestamente lo ha hecho a finales de Julio. Eso era lo primero de la lista. A ver cómo hace lo demás. Yo ya no tengo ningún tipo de obligación para con él. Ni tampoco quiero.

Hace algo mas de dos meses me planté. Le di algo de documentación que yo tenia y empezamos a discutir, aunque ya no me acuerdo el motivo. Cuando le dije que me dejara en paz me soltó que podía tratarme como él quisiera y hablarme como le saliese de la punta de la polla. Pues no, yo ya no permito que nadie me haga nada, ni que me trate mal. Ya me ha hecho suficiente.

3 comentarios:

  1. Una historia verdaderamente dura.
    Animo y adelante,
    Un paso atras, ni para tomar impulso.

    ResponderEliminar
  2. hola me dejaste un comentario en mi blog cosa q te agradezco mucho y eso me ha permitido venir a conocerte. estoy sobrecogido con tu historia, me has dejado el corazon en un puño. no se que decirte. solo que animo y fuerza, disfruta de tu nueva vida con Patxi y como te dicen arriba ni un paso atras, ya ni merece la pena que gastes un segundo en recordar nada. admiro tu fortaleza, yo he pasado por 2 rupturas sentimentales y la primera me llevo 5 años de depresion, yo no soy fuerte, todo lo contrario soy de los que se derrumban. bueno lo dicho espero que seas muy feliz. lo mereces.

    ResponderEliminar
  3. Hola me vengo a visitarte después de dejarme un comentario en el Blog y ¿que me encuentro? una tía que ha luchado por salir adelante y que lo ha conseguido de lo cual me alegro enormemente.

    He visto en tu otro blog que tienes unas fotos fantásticas y alguna de Sanse y su playa de la Concha, así que ¡aupa!

    Un besito
    el lio de Abi

    ResponderEliminar